Cristo de la Paz. 1963.
Residencia de ancianos "San Rafael". Dos Hermanas (Sevilla).
Madera policromada. 1,80 x 1,70.

 

 

Vassalo talló durante su vida un total de seis crucificados, en los que predomina el equilibrio y la serenidad, alejándose de la pasión y el dramatismo barrocos. De ellos el más logrado y personal es probablemente este Cristo de la Paz, de parecida factura al Cristo del Calvario de Baeza. La imagen fue expuesta antes de su entrega definitiva al Colegio Nuestra Señora de los Reyes de Sevilla en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Estilizada, de largos y finos brazos, sentida y devota, la figura del Redentor está para Pérez Comendador "más que penetrada de dramatismo, de amorosa dulzura, como corresponde a su advocación". La forma del cuerpo, el suave modelado, el grácil plegado del sudario y la serena majestad que del liso leño se desprende, nos evocan claramente a los crucifijos italianos del Renacimiento. Por otra parte, el cuerpo está desprovisto de llagas y señales de dolor y la cabeza sin corona de espinas lo que unido a la ausencia de sufrimiento proporciona sensación de espiritualidad, reflexión y serenidad al creyente que observa a su Redentor.
La obra fue realizada inicialmente para el Colegio Nuestra Señora de los Reyes del barrio sevillano de Torreblanca. Tras el cierre de mismo, permaneció en estado de abandono durante varios años llegando a deteriorarse gravemente. Gracias a la iniciativa del Padre José María Mier-Terán, en septiembre de 1994 la Junta de Andalucía cedió la obra en depósito, junto con un relieve de la Virgen de los Reyes, también de Vassallo, a la Compañía de Jesús con la condición de que ésta se hiciera cargo de su restauración. Tras la misma, ambos trabajos fueron ubicados en la capilla de la Residencia de ancianos de San Rafael en Dos Hermanas (Sevilla), donde permanecen expuestas.

 

 E. Religiosa

 Esculturas

 Índice