Mujer abulense. 1934.
Fundación Capa. Alicante. Piedra de calatorao. 80 x 60 x 34.

Juan Luis Vassallo, en un manuscrito autobiográfico, exponía así las sensaciones que sintió en Ávila: "Los tres años que viví en Ávila despertaron en mí una gran atracción por la piedra. De una parte, diaria y reposadamente disfruto deambulando por la ciudad y contemplando la escultura y la arquitectura abulense y de otra, el austero ambiente castellano y el propio paisaje, siempre con la perenne presencia del granito, maravilloso en su color y calidad, con sus escuetas y sugerentes formas, que constituyen un constante estímulo. ¡Qué distinto este paisaje austero, al que yo había visto en mi niñez andaluza!".
Este retrato de mujer abulense sintetiza a la perfección el carácter austero y de recogimiento de la localidad castellana. Las manos enlazadas, los ojos cerrados en actitud reflexiva y el manto negro que cubre la cabeza y el torso contribuyen a reflejar el alma castellana.
Por otra parte, el busto denota claramente la influencia que el escultor Julio Antonio ejerció en el joven Vassallo, y muestra, como en otros trabajos de esta etapa, importantes reminiscencias de los Bustos de la Raza del tarraconense: firmeza, sobriedad y autenticidad espiritual están presentes no sólo en esta Mujer abulense, sino también en la Cabeza de vieja, Antolina Pereira Faraldo, Manuel Machado, Aguilar Catena, Nicasio Velayos y, sobre todo, Gitano joven.
La obra se expone en los jardines de la Fundación Capa en Alicante.

 

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