Medalla conmemorativa del tercer centenario de la muerte de Martínez Montañés. 1949
R.A.B.A. de Santa Isabel de Hungría. Sevilla. Bronce.

 
Juan Luis Vassallo también incluye en su producción una corta pero significativa serie de medallas conmemorativas. Sabido es que se trata de un género minoritario y, acaso por ello e incluso por las dimensiones en que se materializa, ha sido considerado por muchos como arte menor o secundario. Sin embargo, la medallística requiere el suficiente conocimiento y dominio de la técnica para representar en un mínimo espacio de forma circular el tema que se desea conmemorar.
Vassallo, fiel a su línea, combina en sus medallas las características tradicionales del género con un modelado moderno y actual. Así, dispone siempre la conmemoración en el anverso, casi siempre con el retrato del personaje aludido y una representación simbólica en el reverso, con un motivo alusivo al tema.
Sería en 1952, con motivo de su nombramiento como académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, cuando donó a dicha institución una medalla que había modelado tres años antes para conmemorar el tercer aniversario de la muerte del insigne imaginero Juan Martínez Montañés. Se trata de una obra estimable por todos los conceptos. En el anverso representó la figura del maestro sevillano reproduciendo los rasgos inmortalizados por Velázquez en su cuadro del Museo del Prado. En el reverso, una bellísima alegoría: la Inmaculada de la Catedral sevillana, conocida por la "cieguecita", luce sobre un pedestal flanqueada por dos ángeles, que simbolizan respectivamente el arte y el sentimiento místico, exacta definición de la obra montañesina.
La medalla fua acuñada por la Casa de la Moneda en 1955 y puede contemplarse en la sala de juntas de la Academia.

 

 Medallas

 Esculturas

 Índice